Estado de Información No Financiera (EINF): Obligación y beneficios para las empresas
En los últimos años, las empresas han asumido un papel crucial en la promoción de la sostenibilidad y la transparencia, más allá de los resultados económicos. Para responder a estas demandas, el Estado de Información No Financiera (EINF) se ha convertido en un instrumento obligatorio para determinadas organizaciones, permitiendo a las partes interesadas conocer su impacto ambiental, social y de gobernanza (ESG).
A continuación, desglosamos los puntos clave sobre la normativa, las obligaciones y cómo las empresas pueden beneficiarse al cumplir con este requisito.
¿Qué es el Estado de Información No Financiera?
El EINF es un informe que recoge información sobre aspectos no financieros de las empresas, como:
- Impacto ambiental: emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de energía y uso eficiente de recursos.
- Compromiso social: políticas de igualdad, condiciones laborales y lucha contra la corrupción.
- Gobernanza: transparencia en la gestión, ética empresarial y sistemas de control.
¿Quién está obligado a presentarlo?
La normativa establece que deben presentar el EINF las empresas que cumplan ciertos límites:
- Tener más de 500 empleados.
- Superar los 20 millones de euros de activo total o 40 millones de euros en cifra de negocio anual.
En algunos países de la Unión Europea, estos límites están siendo revisados para incluir empresas más pequeñas y expandir el alcance de esta obligación.
Fechas y plazos de presentación
El EINF debe elaborarse y presentarse junto con las cuentas anuales, generalmente antes de que finalice el primer semestre del año siguiente al cierre del ejercicio. Esto asegura la coherencia con la información financiera y permite a los interesados tener una visión completa de la actividad empresarial.
Marco normativo
El EINF se enmarca en la normativa europea, específicamente en la Directiva 2014/95/UE y sus actualizaciones, como la Directiva de Sostenibilidad Corporativa (CSRD). En España, esta obligación fue incorporada mediante la Ley 11/2018, que establece los criterios para su elaboración y sanciones por incumplimiento.
Además, la normativa suele estar alineada con estándares internacionales como el Global Reporting Initiative (GRI) o los Principios del Pacto Mundial de la ONU, garantizando así un enfoque global y comparable.
Beneficios de cumplir con el EINF
Aunque su carácter es obligatorio, el cumplimiento del EINF puede convertirse en una ventaja competitiva:
- Mejora de la reputación: muestra el compromiso de la empresa con la sostenibilidad.
- Acceso a financiación verde: cada vez más inversores priorizan empresas sostenibles.
- Atracción de talento: los trabajadores valoran compañías responsables y éticas.
- Mitigación de riesgos: identificar áreas de mejora en la gestión ESG.
Herramientas y ayudas para su elaboración
Elaborar un EINF puede ser un reto, especialmente para empresas que enfrentan esta obligación por primera vez. Por suerte, existen múltiples recursos y apoyos:
- Guías oficiales: muchas administraciones públicas publican manuales que explican paso a paso cómo elaborar el informe.
- Consultores profesionales: auditores y expertos en sostenibilidad ofrecen asesoramiento especializado para cumplir con los estándares requeridos.
- Software especializado: herramientas tecnológicas para recopilar y analizar datos no financieros.
- Formación interna: capacitar al personal en materia de sostenibilidad y reporte no financiero.
Ayuda de profesionales: una inversión estratégica
Contar con consultores financieros o auditores especializados puede marcar la diferencia. Estos expertos no solo garantizan que el EINF cumpla con la normativa, sino que también pueden identificar oportunidades de mejora y ahorro. Su conocimiento en estándares internacionales y procesos de auditoría asegura que el informe sea riguroso y creíble.
La obligatoriedad del Estado de Información No Financiera aunque puede parecer un desafío, también es una oportunidad para que las empresas demuestren su compromiso con el desarrollo sostenible y ganen la confianza de sus grupos de interés.
Invertir en la elaboración de un EINF sólido y bien estructurado no solo evita sanciones, sino que posiciona a la empresa como un referente en sostenibilidad. Por ello, aprovechar las herramientas disponibles y el apoyo de profesionales es clave para cumplir con esta obligación de manera efectiva y estratégica.
